domingo, 26 de junio de 2016

M.

Tras la bienvenida de rigor llega posiblemente el post más importante de todos donde os cuento como demonios he acabado en Utrecht. Pero esta vez amigos, no tiene nada que ver con las otras veces. Cuando me mudé a Copenhague y a Doha fueron en ambas ocasiones, elecciones sola y exclusivamente mías. Esta vez, sin embargo, el máximo responsable es otra persona. Y es aquí donde se produce otro cambio fundamental en este blog. Si en Doha y Copenhague narraba mis aventuras (y desventuras) en una estricta primera persona del singular, en esta nueva etapa introducimos la primera persona del plural para dar cabida a este misterioso individu@.

Para mantener la línea de suspense, de momento denominaremos a esta persona simplemente “M.” Ya se que queda muy “Jamesbondesco” pero me parece una forma apropiada de denominarla ya que existen ciertos paralelismos con el personaje creado por Flemming. El primero y más importante que es una mujer ( por si a alguno le quedaba alguna duda) Al igual que al sufrido Bond, M. me ha hecho andar de un lado para el otro por el mundo, y así podríamos seguir encontrando similitudes…

Pero no nos despistemos y centrémonos en por qué Utrecht. Resulta que allá por mediados de Enero M. me comenta que ha visto una plaza de doctorado que le resulta bastante interesante. Digamos que el diálogo fue más o menos así.

M.- He visto esta plaza de doctorado que me han comentado.

Yo- ¿Y por qué no aplicas?

M.- No se...

Yo- Bueno, tu pídelo y luego ya vemos.

M.- Igual no creo que me lo den a mi. ¿Sabes cuanta gente pide esas cosas?

Yo- Bueno, no te cuesta nada, tu manda las cosas. Por cierto, ¿Dónde dices que es?

M.- En Utrecht


Bueno, el resto os lo imagináis. Por supuesto le dieron la beca y nos vimos obligados a elegir entre quedarnos en Doha donde teníamos opciones laborales firmes tanto M. como yo, perspectivas económicas bastante atractivas y sol asegurado o marcharnos a Holanda. Y porque esta vida es muy aburrida sino te la juegas un poco cambiamos lo anterior por unas opciones laborales dudosas (sobre todo las mías que me voy a la aventura), unas perspectivas económicas de Europa saliendo de crisis y lluvia asegurada durante 340 días al años aproximadamente

Habrá quien diga que estamos locos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario