lunes, 29 de agosto de 2016

Clásicas de las Ardenas

Las Clásicas de las Ardenas son tres de las carreras ciclistas más famosas del ciclismo Europeo que comprenden la Amstel Gold Race, la Flecha Valona y la Lieja-Bastoña-Lieja. Para honrar la tradición ciclista existente en toda la zona del Benelux, M. y yo decidimos organizar nuestra clásica particular: La Utrecht-Gouda-Utrecht.

La idea surgió un día que el pronóstico del tiempo auguraba sol sin nubes. Nótese que utilizo el termino augurar, porque es lo que hacen los holandeses para predecir el tiempo. Van a una gitana fea, gorda y con una verruga en la cara a que les lea las cartas del tiempo o acuden a un arúspice para que examinando las entrañas de una sardina les confirme si van a poder disfrutar de ese día de barbacoa al aire libre con los amigotes. El resultado suele ser desastroso y por desgracia, en las fechas en que hicimos nuestro recorrido, nosotros aun confiábamos en estas "predicciones".

El recorrido de 35km con un desnivel de aproximadamente 15m positivos se antojaba duro, un destrozapiernas, pero aun así nosotros lo encaramos aguerridos y optimistas. El punto álgido del optimismo fue cuando M. afirmó muy convencida que íbamos y volvíamos en bicicleta. El diálogo fue más o menos así:

M. - Tenemos que ir y volver en bici
Jaime - Claro, claro, no te preocupes
Cerebro de Jaime- (¡¡¡Ja ja ja ja!!! Voy a ir mirando horarios de trenes de vuelta)


Yo me considero una persona en relativa buena forma pero aún así soy realista y 70km se me antojaban muchos para una primera salida en bicicleta, más aun teniendo en cuenta la calidad extrema de nuestro equipo.

Mi bici ya la conocéis de entradas anteriores. Un mastodonte de aproximadamente 18kg que tiene una caja portaelefantes en la parte delantera. Esta caja tiene un coeficiente aerodinámico de 5000, haciendo que con una ligera brisa en contra, por cada 100 metros pedaleando retroceda 50m gracias a este lastre.

Pero el vehículo de M. no se queda atrás en cuanto a especificaciones y cualidades. Es un modelo color burdeos de la marca Sparta. Imagino que tiene este nombre porque Leónidas, rey de Esparta en 300, ya usaba este modelo en su tierna infancia para ir al campamento de su "agelé". Vamos, que la bici es vieja de cojones y como tal hace unos ruidos que hacen temer por su integridad estructural cada segundo.

Pero no nos íbamos a dejar amedrentar por estos nimios detalles así que nos pusimos en camino sin ningún tipo de provisión alimenticia y apenas medio litro de agua para dos adultos.

Para empezar, nada más salir de casa un chaparrón que no consiguió frenar nuestra decisión pero si hacernos dudar de la fiabilidad de la perdición atmosférica.

La primera mitad del recorrido se hico llevadera gracias a nuestro entusiasmo inicial y al sol que salió tras el primer chaparrón. Durante este tiempo, pudimos disfrutar de las típicas estampas de la campiña holandesa, casas con tejados de paja, vacas y ovejas por doquier y barcas adelantándonos por canales a una altura superior a la del terreno circundante.

Sin embargo,  con la acumulación de kilómetros en nuestras piernas y el hambre aguijoneando nuestros estómagos el recorrido empezó a hacerse más y más duro. M. sufrió una pájara cuando al preguntarme por el ETA (Estimate Time of Arrival) le dije que Google Maps me informaba que aproximadamente 50 minutos. Esto fue demasiado para la ya debilitada mente de M. que entró en una fase de "denial" de manual de medicina. Tras los minutos de shock inicial, comenzó la fase de "negociación" donde M. argumentaba que no podían ser 50 minutos basándose en sus extremadamente precisos cálculos aritméticos (si cuando llegamos a la vaca de lunares gorda llevábamos 1h15min, ahora tiene que faltar X) Después de un breve e infructuoso regateo temporal con Google Maps, llegó nuestra frase de aceptación y agachamos la cabeza y sin decir ni mú, encaramos los kilómetros finales de nuestro viaje llegado a Gouda con un tiempo record (negativo) de 2h50min.


Por supuesto, volvimos en tren...





**EDIT** Para todos aquellos lectores que se quejan de que la descripción de los hechos no son 100% veraces y que el segundo protagonista de los hechos, que aquí subscribe, también sufrió lo suyo se les informa que este texto esta escrito de forma totalmente subjetiva y parcial y nunca se afirmó lo contrario. En caso de disponer de otra versión de los hechos acontecidos son totalmente libres de exponerlos en el formato de su elección.





jueves, 25 de agosto de 2016

Lágrimas de alegría

Tal y como contaba el otro día, son las pequeñas cosas las que hacen la diferencia. Coger el movil, abrir la app del tiempo y ver esta previsión, puede parecer nimio, pero ha sido uno de los momentazos del verano.


Ojo, que hay dos días que parece que las temperaturas superan los 30 ºC y, atención, agárrense a sus asientos y abróchense los cinturones.....¡¡¡5!!! Repito ¡¡¡5!!! días seguidos de sol. Por supuesto, habiendo sido ya engañado por el tiempo en Holanda en repetidas ocasiones, no me creo ni la mitad. ¡¡¡Pero es que la mitad siguen siendo 2 días seguidos de sol!!!

No me busquéis dentro de casa esos días...

lunes, 22 de agosto de 2016

Gondoleros por el mundo

¿Quien no ha soñado alguna vez con Venecia, La Serenissima, la joya italiana del Adriático?

Se ve que Holanda saben aprovecharse de este deseo tan extendido y han hecho negocio con todos aquellos que queriendo pasear en góndola, carecen del tiempo, las ganas de volar, o el dinero para hacerlo en el habitat natural de estas embarcaciones. Esto ha dado lugar a estampas tan curiosas como esta que me encontré el otro día a la orilla de un canal "utrechense".


No dejéis de observar lo cuidado de su atuendo con la camiseta rayada blanca y negra. Quizás le faltaban el gorro de paja y el estar cantando el "O Sole Mio" típico de Venecia, pero bueno, le damos un 6 por la intención.


Ains...quien estuviera en Venecia de nuevo...



sábado, 20 de agosto de 2016

It's the little things...

Tal y como refleja el título de esta entrada, son siempre las pequeñas cosas las que más impactan a la hora de mudarse a una nueva ciudad o país. Principalmente porque la generalidad de un cambio de estas características es complicada de percibir desde una perspectiva global, mientras que los detalles siempre son los que nos llaman la atención a los recién llegados.

Uno de estos detalles que me ha llamado la atención en estas primeras semanas en los Países Bajos es lo que nos encontramos en nuestra ruta ciclista Utrecht-Gouda (Que se merece una entrada independiente). Nada más salir del término municipal de Utrecht en mitad de la carretera nos encontramos con esto:


Con mi perfecto holandés interpreté (de manera correcta) que había leche fresca y huevos, lo de "autómaat" no estaba seguro pero bueno, todos podéis interpretar lo mismo que yo aquí, que había algo automático. Efectivamente, entramos en la casetita que había al lado del camino y nos encontramos con máquinas expendedoras de ¡leche recién ordeñada y huevos frescos recién cogidos de la granja de al lado!


Por desgracia no pudimos comprar ya que nos encontrábamos al principio de nuestro recorrido y no nos pareció la mejor idea ir con huevos en la cesta de la bici. Pero volveremos...

miércoles, 3 de agosto de 2016

Almighty BSN!

Ayer, tras una larga espera y lucha con la burocracia holandesa tanto M. como yo conseguimos nuestro BSN, el equivalente al número de la Seguridad Social. Seguramente no entenderéis por que justifica una entrada del blog. Eso es por que no vivís en Holanda ni habéis tenido que conseguir uno vosotros mismos.

A diferencia de España donde el numero de la seguridad social es una simple combinación de dígitos, en Holanda el BSN transciende esta “numeralidad” para transformarse en un concepto mucho más etéreo y singular. Sin este número no eres nada en Holanda. Estoy seguro que en estos lares el paso a la vida adulta no está marcado por cumplir los 18 años, sino por el día en que consigues tu BSN.

Me puedo imaginar perfectamente al pequeño Thijs, 15 años, rubio como un querubín, con la pubertad haciendo estragos, manteniendo “La Charla” con su padre. O a la espigada Sophie entrando a su casa con un sobre en la mano diciendo con voz temblorosa a su madre “Mama, me ha llegado el BSN” y a su orgullosa progenitora abrazándole mientras le dice “Ya eres toda una mujer”

¿Y por qué todo este escándalo por un simple número? Sin este número no puedes abrir una cuenta de banco, sin una cuenta de banco no te pueden pagar el salario, sin un salario no puedes pagar un piso, para poder alquilar un piso tienes que tener un trabajo, pero no puedes tener un trabajo sino tienes BSN! Conocéis la canción de Sabina “Circulos Viciosos”, pues os hacéis una idea.

Nosotros hemos tardado un mes en conseguirlo, por supuesto se han retrasado en la entrega y si a día de hoy lo tenemos se debe a las técnicas de negociación de M. adquiridas tras muchos años de experiencia lidiando con la burocracia latinoamericana. Tras un dialogo intensos con la funcionaria de turno, un amago de irnos derrotados y un contraataque que habría dejado tumbado al funcionario porteño más veterano de toda la administración, nos vimos orgullosos poseedores de nuestro flamante BSN.


Ahora ya somos parte del sistema...