miércoles, 29 de marzo de 2017

Un currante más en Holanda

Si leísteis la entrada anterior quizás os llame la atención que mencioné a un compañero de trabajo. Espera…Cómo? Trabajo? Efectivamente, después de unos meses (más de los que me gustaría) conseguí convencer a una empresa que un español sin mucha idea de holandés podría ser una buena incorporación para la empresa.

Así que desde hace unas semanas me encuentro trabajando en el departamento de BIM de una empresa de ingeniería holandesa. Para los lectores regulares que no hablen conmigo por otros medios, esta búsqueda laboral quizás les resulte un poco desconocida. Y es que para ser honestos no he querido usar el blog y lo poco que escribo en el para dar rienda suelta a la amargura del desempleo. Porque sí, reconozcámoslo, estar desempleado y buscar trabajo es una mierda. En mi situación la cosa se volvía más peliaguda debido al tratarse de un país nuevo, un idioma desconocido y la ausencia de contactos. No voy a caer en el error del auto engaño en el cual se refugian algunas personas para de alguna manera justificar su situación “Si, no tener trabajo es de lo mejor que me ha pasado nunca” (lease con voz de personaje de película de Hollywood contando lo positivo que fuée estar presente en un atentado o desgracia similar)

Ha sido lo mejor que me ha pasado nunca? No, ni de cerca. He aprendido mucho? Eso sí, sobre todo sobre la capacidad que tiene una persona de resistir una situación adversa. En este caso la mía. Y es que lo que si se puede hacer, es quedarse con lo positivo de una experiencia. Y ser consciente de que si hay aspectos positivos de los que aprender es precisamente debido a la negatividad intrínseca de la situación per se. Y es que está muy de moda vender el que todo es “guay”, genial, chupi y que no hay nada malo en el mundo. Mire usted, no, la gente se muere, enferma y sufre cosas terribles. Eso es así. Lo único que puede decidir una persona es con que se queda después de un hecho así. “The collateral beauty”que lo denominan en la última película de Will Smith.

Tampoco voy a convertir esta entrada en un “high five”o autopalmaditas en mi espalda para alimentar mi ego. Para empezar porque parte del merito no es solo mío sino de M. que no paró de apoyarme ni un segundo y eso siempre lo hace más llevadero.


Creo que lo que realmente quiero decir con esta entrada es que si estás leyendo esto,  te encuentras en una situación similar y te sientes identificado, no dudes en ponerte en contacto. Quizás te pueda echar una mano o darte algún consejo, quizás no. Pero eh, que tienes que perder?

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